domingo, 17 de julio de 2011

El Compostaje

El Compostaje
En estos tiempos de avances tecnológicos, la naturaleza nos plantea desafíos para que seamos conscientes de las riquezas que tenemos y el uso que le damos día a día.
Nuestras rutinas diarias, nos llevan a estar atentos a lo urgente (impacto a corto plazo) y pocas veces dedicamos tiempo a cosas importantes (impacto a largo plazo).
Una de las actividades que poco tiempo le dedicamos es al reciclaje de residuos producidos a diario en nuestro hogar. Los residuos que se generan diariamente en nuestros hogares contienen un 40% de materia orgánica que se puede transformar en compost.
Ahora… ¿qué es el compost?
El Compost, es el resultado de la descomposición de material orgánico por parte de organismos descomponedores o transformadores, en un proceso controlado (Compostaje).
La perfección en los ciclos de la naturaleza nos muestra como en los montes y bosques los árboles en distintas épocas del año dejan caer sus hojas, ramas, frutos, etc., y estos residuos son transformados naturalmente en nutrientes para el suelo.
En este ciclo de transformación intervienen las condiciones climatológicas (sol, viento y lluvia) y una serie de organismos y microorganismos transformadores (hongos, bacterias, etc.).
Este es un ciclo perfecto, dónde todo material vuelve a ser reutilizado luego de cumplir su función.
Los invito a que aprendamos las lecciones que nos brinda la madre naturaleza, transformando los residuos que producimos en material apto para reutilizar en el suelo.

Vamos a Compostar…

Para hacer compost, es necesario definir un espacio en nuestro huerto, jardín, balcón o lugar que reservemos para nuestras plantas.
El lugar debe ser acorde para realizar un trabajo cómodo, cuando depositemos los materiales orgánicos, para el mantenimiento y para la cosecha del compost.
El compostador (espacio o recipiente donde se producirá el proceso de transformación de los residuos orgánicos), puede ser: un cajón de madera, un recipiente (balde, tanque, etc) de plástico, un espacio de limitado por pallets de madera, etc.  De ser posible utilicemos materiales reciclados.
Los materiales que podemos usar para compostar son: restos de verduras, frutas (crudas o cocidas), cáscaras de huevo, césped cortado, hojas y flores de plantas y árboles, ramas, cenizas y aserrín, estiércol de animales de granja (aves, caballos, cerdos, vacunos), papeles de cocina, cartones, yerba, café, té (suelto y en saquitos).
Es importante, para acelerar el proceso de descomposición que los materiales que vayamos a compostar estén lo más triturados posible, es decir que cuanto menos tamaño tengan más rápido obtendremos nuestro compost.  Si se mantiene un equilibrio entre los materiales secos (hojas secas, ramas, papel, etc.) y húmedos (restos de frutas y verduras, césped, etc.), no será necesario aportar agua a nuestro compostador, y tampoco se producirán olores fuertes.
Es fundamental mantener el equilibrio entre la humedad, temperatura y oxigenación, de los materiales, lo cual lograremos simplemente la observación del proceso.

Algunas recomendaciones:
Si sentimos un fuerte olor a podredumbre, es que tenemos demasiada humedad y poco oxígeno en los materiales, por lo que deberíamos agregar más restos secos a nuestra mezcla.
Es común que puedan aparecer mosquitas de la fruta, esto se soluciona llevando los restos de frutas y verduras  al fondo de la mezcla.
Si observamos que la mezcla está demasiado seca, podemos aportar más restos húmedos (verduras, frutas, etc.) o agua.
Ubicar el compostador en un lugar que seco, cubierto de la lluvia, del sol directo en verano, del viento fuerte.
Remover la mezcla cada vez que agreguemos materiales.
Para obtener un compost equilibrado es necesario depositar mismas cantidades de materiales ricos en Nitrógeno (césped recién cortado, hojas verdes, restos de cocina, etc), y de materiales ricos en Carbono (hojas secas, ramas secas trituradas, aserrín, etc.).
Tiempo de espera: aproximadamente 3 a 4 meses, mediante la observación podremos ver que el compost está pronto cuando veamos un material de color oscuro, con olor a tierra húmeda, es decir que no se puedan identificar los materiales que lo originaron.

Compost terminado

 Estos son pautas básicas para realizar nuestro compost aprovechando nuestra producción diaria de residuos orgánicos, imitando con consciencia los ciclos de la naturaleza.
Muchas gracias…
 Lic. Daniel Wyszynsk / dwyszynsk@gmail.com