miércoles, 6 de abril de 2011

Articulo publicado en revista Shopp News (Abril 2011)

La luna y su influencia en la productividad.

En estos tiempos de globalización tecnológica, y de aplicación de nuevos sistemas de producción, una herramienta que se mantiene vigente para muchos productores es el calendario lunar.
Durante siglos, granjeros y chacareros de nuestro país planifican podas, siembras y cosechas, en base a las fases lunares.
Por eso decidí investigar, y compartir con ustedes, qué fundamento científico existe y la influencia productiva que tiene la luna.

Las Fases Lunares:


En esta imagen se puede observar la orbita que describe la luna alrededor de la tierra, y las distintas fases según la posición en la cual refleja los rayos del sol.
Cuando su orientación nos muestra la cara oscura de la luna, es que decimos que estamos en Luna Nueva, día 0 de la fase. En los siguientes siete días se orienta hacia la luna creciente (Cuarto Creciente), siguiendo en su rotación la siguiente fase es la Luna Llena (día 15). La próxima fase es el cuarto Decreciente (día 22), a la que le sucede la Luna menguante (día 26); hasta llegar nuevamente a la Luna Nueva (día 29).

¿Cómo influyen estas fases lunares en los cultivos?

En los primeros días de la fase menguante el flujo ascendente de la savia es mayor, por lo que las plantas se desarrollarán con más vigor, y el crecimiento de los frutos se incrementará.
Es en esta fase lunar cuando la misma ejerce mayor fuerza sobre el ascenso de los fluidos (savia). Este efecto es más apreciable cuanto más nos acercamos a la primavera.
En el cuarto creciente es más dinámico el movimiento del agua en el interior de la planta, por lo que tendrá mayor rendimiento y mayor hidratación de los tejidos, pero a su vez la resistencia a las enfermedades es menor.
En el cuarto menguante es menor el rendimiento, pero mayor la vitalidad y la salud de las plantas.
Una técnica aplicada por los agricultores es que en el cuarto creciente, siembran plantas de desarrollo bajo tierra: tubérculos (zanahorias, papas, boniatos, nabos, remolachas, rabanitos, etc.). En cambio en el cuarto menguante es cuando siembran plantas que se desarrollan hacia arriba de la tierra (porotos, tomates, morrones, etc.)
Con la luna en el cuarto menguante es recomendable podar, realizar cortes, cosechar; en cambio en la fase creciente es apropiado sembrar, plantar, trasplantar, etc.

Algunas recomendaciones:

Sembrar: entendemos por siembra el proceso de incorporar la semilla en el suelo, ejemplo: papas, trigo, cebada, rabanitos, zanahorias, etc.  Plantar, es la actividad que se conoce como el incorporar a la tierra, árboles frutales y todo tipo de plantas y plantines.  Además de considerar la fase lunar correspondiente, dependiendo de la especie, se recomienda sembrar por la mañana y plantar en la tarde.
Para laborear la tierra húmeda con escardillo o a mano, se aconseja realizar en la mañana en luna menguante. Para laborear la tierra seca con escardillo o a mano, en la tarde en luna creciente.
Para abonar la tierra, hacerlo en luna creciente (abonos naturales); en el menguante y por la mañana, incorporar abonos minerales (estiércol de vaca).
Maíz y Girasol, sembrar y cosechar en el menguante. Arroz y Soja, sembrar en luna creciente y cosechar en luna menguante.
Para que el césped crezca rápido, cortarlo en el menguante, si queremos el efecto contrario, cortarlo en el cuarto creciente.
Estos son algunos consejos prácticos que nos ayudarán a conocer y entender la conexión energética, existente en la naturaleza, de la cual somos parte.
Muchas gracias…

Lic. Daniel Wyszynsk

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